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jueves, 29 de junio de 2017

Marcelo García en Informe Especial de Canal 26 sobre escape de Hitler hacia la Argentina



Marcelo García, de Historias Lado B, invitado en Informe Especial 26 sobre el escape de Hitler hacia la Argentina. Producción de Canal 26 (Buenos Aires, Argentina), con la locución de Manuel Castro y edición de Darío Anrique.
Muchas gracias a Canal 26 por la invitación cursada para participar del informe especial.

jueves, 22 de junio de 2017

Heinrich Bethe: de marinero en el Panzerschiff "Graf Spee" a custodio de Adolf Hitler en Argentina


En mayo de 1940 escapó misteriosamente del Arsenal Naval de Buenos Aires. Era tripulante del Panzerschiff Admiral "Graf Spee". Llegó a la Patagonia argentina y, con los años, se estableció en Caleta Olivia. Esta es la historia de quien ha sido uno de los últimos custodios del mismísimo Adolf Hitler en la Argentina. 


Heinrich Bethe (Enrique Berthe o Juan Paulovsky. Planillas prontuariales. (En archivo personal del autor)


Cuando el Panzerschiff Admiral "Graf Spee" yacía inerte en el fondo más profundo del Río de la Plata y los restos mortales del legendario Capitán "Zur See" Hans Langsdorff descansaban por toda la eternidad bajo tierra en el Cementerio Alemán de Buenos Aires, en diciembre de 1939 comenzó la variopinta diáspora de los tripulantes del magnífico acorazado de bolsillo alemán.

Muchos de esos marinos procuraron regresar al servicio activo por la causa de la Alemania nazi y fueron asistidos por una extendida y oculta red que contó con la ayuda dispensada por agentes de la Abwehr, funcionarios diplomáticos de la embajada germana en la capital argentina, espías del SD (Sicherheitsdienst ó Servicio de Seguridad dependiente de las SS), la Gestapo y -por supuesto- secretos colaboradores civiles y militares del ámbito local; algo que posteriormente involucró la necesaria participación de prominentes figuras del Gobierno Nacional.

Muchos otros, en cambio, decidieron quedarse en Buenos Aires, mientras que varios de sus camaradas optaron por comenzar una nueva vida en diferentes localidades del interior del país.
Entre tantos, se destacó el caso de Heinrich Bethe, un técnico electro mecánico del "Graf Spee", asentado por agentes argentinos en la ficha prontuarial como Enrique Berthe (tradujeron su nombre pero inscribieron mal el apellido), con foja Nº 65-570.
Con el paso de los años, este marinero llegó a la Patagonia. Estuvo en varios lugares, entre ellos Bariloche, puerto Santa Cruz y -finalmente- Caleta Olivia, sobre las desoladas y gélidas costas de la provincia argentina de Santa Cruz, bañadas por el océano Atlántico Sur; algo que no sólo le daría la protección y seguridad que tanto buscaba, sino también la invalorable cercanía de influyentes contactos estrechamente relacionados a fuertes intereses alemanes largamente establecidos en zonas cercanas como Comodoro Rivadavia -entre otras localidades- en donde firmas como la poderosa Lahusen y Astra, eran poco menos que dueñas de facto del lugar.

No hay datos precisos que acrediten el momento exacto en que se produjo la "transformación", pero -como fuera- Heinrich Bethe (o Enrique Berthe) luego sería conocido por los vecinos como Juan Paulovsky, el "alemán mecánico" de Caleta Olivia.
Su vida transcurrió con cierta calma y relativa normalidad hasta que, dada la previsible derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial, alguien le encomendó su más difícil y preciada misión. Una tarea que podría poner su vida en peligro y lo convertía en insospechado protagonista de una historia que involucró dosis iguales de intriga, conspiración y alto riesgo: en adelante, sería, uno de los celosos custodios del mismísimo Adolf Hitler, cuando el Führer llegara a la Argentina.

En torno a Bethe/Berthe/ Paulovsky, hay algo que no deja de ser sugestivo y verdaderamente curioso.
Todo comenzó hace ya varios años y -de acuerdo a datos conseguidos por Historias Lado B de parte de Jorge Pedro Bordón-, "lo que llamó la atención era el alto valor pagado por dos viejos Volkswagen con doble tracción, de engranaje manual, únicos en el mundo; por lo que se deduce que tenían una caja extra que acoplaba con la transmisión para dar tracción en las cuatro ruedas, posiblemente dando vuelta el motor de un "Schwimmwagen" -el escarabajo anfibio usado por las fuerzas del III Reich en Europa- lo cual permitiría que el engranaje de la hélice se posicionara hacia adelante y llevara la fuerza a las otras ruedas.

Hitler y Himmler observando un SchwimmWagen.


Allí, en Caleta Olivia, nadie lograba explicarse la extraña presencia de esos dos rarísimos Volkswagen que, durante muchos años el "alemám mecánico" conservó arrumbados en un viejo gallinero y que -de buenas a primeras- un día, decidió vender.

Es posible que esos dos viejos Volkswagen de doble tracción, hayan sido llevados por Bethe/Berthe/ Paulovsky hasta Caleta Olivia para hacerlos desaparecer del lugar en donde habían funcionado y cumplido con su cometido: la Estancia "La Clara", ubicada en cercanías de la residencia "Inalco" (en Villa La Angostura), en donde se habría de refugiar momentáneamente Hitler apenas llegado a la Patagonia de Argentina.
En este punto, otra curiosidad: el nombre de la estancia era el mismo que el de la madre del Führer.
Caben, entonces, varias preguntas sobre esos vehículos alemanes aparecidos en el sur argentino: ¿quién los trajo? ¿dónde se re armaron?¿por qué estaban en manos de un personaje ignoto?

Tal vez el ex marinero electro mecánico del "Graf Spee" hubiese podido responder estos interrogantes. Sin embargo, tras ocultar los Volkswagen con los que habría trasladado por la Patagonia a Hitler, Bethe/Berthe/ Paulovsky falleció en 1977 y se llevó su más valioso secreto a la tumba.

Entrada al cementerio de Caleta Olivia, donde reposan los restos de Heinrich Bethe.


Los restos del marinero del acorazado alemán, devenido en custodio en la Argentina del Führer nazi, descansan en el Cementerio de Caleta Olivia.


Una mención especial y agradecimiento a Jorge Pedro Bordón.


martes, 20 de junio de 2017

Herman Guntherberg, el hombre que asegura ser Adolf Hitler


Herman Guntherberg es un inmigrante alemán de 128 años. El hombre asegura que en 1945 llegó al noroeste de Argentina y que su pasaporte fue falsificado por la Gestapo. Afirma ser Adolf Hitler. Toda la verdad sobre el curioso caso presentado originalmente por el sitio World News Daily Report.


Herman Guntherberg asegura que es el mismísimo Adolf Hitler. Su esposa lo desacredita.


Adolf Hitler, ha sido sin lugar a dudas uno de los personajes que configuró la segunda mitad del Siglo XX. Tras su fraguada  muerte en 1945, comenzaron a circular una serie de teorías conspirativas, muchas de ellas alimentadas por el hecho que nunca se pudo encontrar su cuerpo luego que se suicidara en su búnker de Berlín y muchas otras, sostenidas en datos fidedignos de su supervivencia en base a la desclasificación de reveladores documentos a manos de los Aliados que resultaron victoriosos en la Segunda Guerra Mundial.

Hasta el día de hoy no son pocos quienes afirman con sustento de claras evidencias que Hitler -definitivamente- no murió en su búnker en Berlín y también -incluso- hay muchos que creen que Hitler todavía sigue con vida; teoría ésta última, altamente discutible (sólo por no decir, imposible).

Herman Guntherberg, un inmigrante alemán de 128 años asegura que es el mismísimo Adolf Hitler. Dice que llegó a Salta, al noroeste de Argentina en 1945 y que su pasaporte fue falsificado por la Gestapo cerca del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Agrega que ha estado 70 años ocultándose y que ahora ha decidido revelar su identidad luego que, según él, los servicios secretos israelíes dejaran de perseguir a los nazis que se esconden alrededor del mundo.

Asegura que está pronto a publicar su autobiografía, como una forma de restaurar su tan dañada imagen pública. La publicará bajo el nombre de Adolf Hitler y espera que esté disponible en septiembre de este año.

A pesar del convencimiento de Guntherberg de que realmente es Hitler, muchas personas en su pueblo, incluida su esposa Angela Martínez, no creen que sea realmente el líder alemán.

Martínez, de 55 años, cree que todo este delirio se debe a que Herman sufre demencia debido al Alzheimer que lo afecta hace algunos años. Según señala su esposa, el anciano nunca había hablado sobre Hitler hasta aproximadamente dos años atrás, cuando comenzó con los primeros signos de la enfermedad degenerativa, según señala el sitio World News Daily Report.



Fuente original: http://worldnewsdailyreport.com/argentina-128-year-old-man-claims-he-is-adolf-hitler/

martes, 30 de mayo de 2017

Fragmentos de "Mengele: The hunt for a Nazi criminal" con Marcelo D. García


Fragmentos de "Mengele: The hunt for a Nazi criminal" con Marcelo D. García, de Historias Lado B.


"Mengele: the hunt for a Nazi criminal", es un nuevo documental dirigido por Emmanuel Ammara y producido por Arnaud Hamelin para Sunset Presse, que habla sobre el escape de Josef Mengele, el "Angel de la Muerte" del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau", hacia la Argentina y otras partes de Sudamérica en 1949. Marcelo D. García, de Historias Lado B, tuvo participación como invitado en este trabajo.
Producido en Francia en conjunto con RMC, YLE y Channel 8, 52 minutos de duración, 2017.

Para ver el documental completo (generando usuario y contraseña) hacer CLICK AQUÍ.
Visitar: http://www.javafilms.fr/

viernes, 19 de mayo de 2017

La revista de la Organización en el Exterior del Partido Nazi y el curioso film "Fern vom Land der Ahnen" sobre la Argentina




La Auslands Organisation der NSDAP (Organización en el Exterior del Partido Nazi), era el órgano rector de las actividades de los partidarios nacionalsocialistas fuera de Alemania y entre los tantos grupos asignados a la paciente misión de difundir las ideas del nazismo en diferentes partes del mundo, el Argentinien Gruppe der NSDAP (Grupo Argentino del NSDAP) fue, casi con toda seguridad, uno de los más importantes y uno de los de mayor capacidad de penetración.
Claro que para cumplir con éxito la tarea encomendada, la propaganda era un elemento indispensable a la hora de captar adeptos y volver a atraer a los connancionales establecidos fuera de la "Vaterland" y, en ese sentido, las publicaciones oficiales controladas por el régimen de Adolf Hitler, resultaron ser de sumo interés.
Con ese marco, el Partido Nazi no sólo se dedicó a "comprar" la opinión de periódicos locales en los países en donde funcionaba la Auslands Organisation der NSDAP, o incluso tener sus propios órganos y agencias periodísticas que difundieran del modo deseado cualquier tipo de información, sino también a editar su propia revista, mediante la cual se promocionaban con letras de molde y detalladas fotografías, las actividades de los "camaradas" que se la jugaban en el exterior.

La revista de la Auslands Organisation der NSDAP, por supuesto, también se publicaba en la Argentina y entre variados artículos políticos y bajada de línea que llegaba directamente desde las oficinas centrales en Berlín, también se incluían artículos propagandísticos que hacían foco en las actividades locales, para demostrar el esfuerzo y la valía de los nazis que habían llegado a las lejanas pampas sudamericanas.

En una de las ediciones de la revista en la Argentina, se publicó un artículo muy curioso. 
Se trataba de la reseña de un film del año 1937, llamado "Fern vom Land der Ahnen", que traducido significa "Lejos de la tierra de los antepasados".
La película fue directamente financiada y producida por la Auslands Organisation der NSDAP desde Alemania (bajo la conducción de Ernst Wilhelm Bohle), contó con el guión de Felix Schmidt y la dirección de Gerhard Huttula, en un esfuerzo sin precedentes por mostrar -con orgullo- el diario trabajo de los nazis en su sigilosa tarea de adiestramiento y captación de seguidores.
Entre las imágenes del film, se puede ver lo que sucedía en el "Hogar Escuela Verónica", de la provincia de Buenos Aires (en una de las fotos del artículo), como así también las actividades de los Boys-Scouts argentinos entrenados por los nazis en uno de los tantos campos de instrucción.


Portada de uno de los números de la revista de la Auslands Organisation der NSDAP en la Argentina, 1937.

Artículo sobre el film "Fern vom Land der Ahnen", Argentina, 1937.



Marcelo D. García
Historias Lado B

viernes, 12 de mayo de 2017

Participación de Marcelo D. García en documental "Mengele: the hunt for a Nazi criminal"


"Mengele: the hunt for a Nazi criminal", es un nuevo documental dirigido por Emmanuel Ammara y producido por Arnaud Hamelin para Sunset Presse, que habla sobre el escape de Josef Mengele, el "Angel de la Muerte" del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau", hacia la Argentina y otras partes de Sudamérica en 1949. Marcelo D. García, de Historias Lado B, tuvo participación como invitado en este trabajo.
Producido en Francia en conjunto con RMC, YLE y Channel 8, 52 minutos de duración, 2017.

Para ver el documental completo (generando usuario y contraseña) hacer CLICK AQUÍ.

Visitar: http://www.javafilms.fr/






miércoles, 26 de abril de 2017

26 de Abril 1937-2017: a 80 años del bombardeo nazi sobre Guernica


El 26 de abril de 2017, se recordó -con gran dolor en el País Vasco- el dramático bombardeo nazi con los aviones de la Legión Cóndor, sobre la ciudad de Guernica. El drama de la guerra que, luego, se transformó en una obra de arte para que nadie olvide una atrocidad semejante.


Bombas nazis sobre Guernica.



Cientos de personas homenajearon el miércoles en Guernica, en el País Vasco, a las víctimas del bombardeo nazi ocurrido en esta ciudad hace exactamente ochenta años, durante la Guerra Civil española (1936-1939). La conmemoración tuvo lugar a las cuatro y media de la tarde (14h30 GMT), la hora en la que los aviones de la Legión Cóndor empezaron a bombardear esta pequeña localidad del norte de España. Representantes de asociaciones e instituciones depositaron flores en el cementerio de Zollo para recordar la tragedia, inmortalizada por Pablo Picasso en su famoso cuadro "Guernica", protagonista estos días de una exposición excepcional en el museo Reina Sofía de Madrid.
"Nos cayó una lluvia de fuego, sangre y muerte", recordó un sobreviviente del bombardeo, Luis Iriondo, que tiene ahora 94 años y se expresó delante de 200 personas en el cementerio, donde destaca un monumento a las víctimas de este ataque.
Iriondo hizo un alegato por el fin de las guerras en el mundo, mencionando la actual contienda en Siria y las tensiones con Corea del Norte.
"Si hubieran sufrido como yo, no harían cosas así", dijo Sabino Iza Badiola, refiriéndose a algunos dirigentes mundiales. Tenía ocho años cuando el bombardeo de Guernica, adonde había ido a hacer compras con su madre. Poco antes, a la misma hora en que los primeros aviones sobrevolaron la ciudad, las sirenas antiaéreas ulularon y las campanas repicaron, como hicieron el 26 de abril de 1937 para alertar a la población. Según los historiadores, murieron entre 150 y 300 personas en este ataque de los nazis, aliados del general Francisco Franco y su bando.
"Fue horrible, sólo puedo decir" eso, dijo Rosi Nebreda, de 88 años, y que ese día se escondió en un refugio con sus hermanas y su madre.
"Sólo se oía el ruido de las bombas. Cuando salimos estaba todo Guernica ardiendo", recuerda esta mujer, durante una comida organizada junto con otros supervivientes e incluso dos descendientes de integrantes alemanes de la Legión Cóndor, invitados en nombre de la reconciliación.
Y es que los supervivientes "no expresan un sentimiento ni de amargura ni de odio hacia la gente alemana, sino más bien de entender, aprender, comprender lo que ha pasado", explica Andreas Schäfter, coordinador de la fundación Gernika Gogoratuz (Recuerdo de Guernica en lengua vasca).
"Me parece que es un deber para quien viva aquí" el hecho de venir a la conmemoración, declaró Nieves Onaindia, una profesora de 63 años que llegó desde un pueblo vecino, Mendata.
"Es importante recordarlos para las generaciones siguientes, para que no vuelva a ocurrir una cosa igual", añadió.
En otros lugares de la ciudad se reunió gente para recordar el ataque, uno de los primeros contra la población civil durante la contienda española. La alcaldía de Guernica, que cuenta con 17.000 habitantes, organizó una semana de actividades vinculadas a la efeméride, con conferencias y debates o eventos artísticos en torno al tema de la paz y las migraciones forzosas.
Por la mañana, la ciudad entregó un premio de la paz al presidente colombiano Juan Manuel Santos y al líder de las FARC, Rodrigo Londoño alias "Timochenko" (que no estuvieron presentes), por el acuerdo del año pasado, que puso fin a medio siglo de conflicto en ese país.


El Guernica, por Pablo Picasso, 1937.

Fuente: AFP-NA


viernes, 14 de abril de 2017

Documentos fotográficos sobre actividades nazis en la Argentina


Carnet de la Liga Alemana para la Argentina y denuncia contra nazis de Villa Ballester.


A partir de 1941, las actividades de la Comisión Investigadora de Actividdes Antiargentinas que comenzó a funcionar en el Congreso Nacional, permitieron descubrir cuantiosa evidencia del funcionamiento y organización del Partido Nazi en el país.
El "Landesgruppe Argentinien der NSDAP" (Grupo Argentino del NSDAP) replicaba a lo largo y ancho de la Argentina, el mismo sistema organizativo y jerárquico de la Alemania nazi de Adolf Hitler (incluso desde antes de la llegada del Führer al poder en 1933).
Pese a las insistentes negativas de varios de los propios involucrados en este tipo de actividades (y sus cómplices locales), muchas de las reuniones y actos se hacían en ámbitos secretos y privados, mientras que otras se desarrollaban a plena luz del día y a la vista de todos.

A continuación, algunos reveladores documentos fotográficos con evidencia de esas actividades nazis en la Argentina. Las imágenes pertenecen a la publicación nazi argentina "Der Trommler" y son una mínima muestra de las centenares de fotografías que expusieron los movimientos de los nacionalsocialistas en el país.


Nazis en el barrio de Belgrano. Buenos Aires, Argentina. 30 de enero de 1939.


Campo de jóvenes nazis en Burzaco, Buenos Aires, Argentina. Marzo de 1937.

Juventudes Hitlerianas argentinas en El Dorado, provincia de Misiones, Argentina. 1939.

Acto encabezado por el jefe local, Alfred Müller en La Plata, Buenos Aires, Argentina. 1939.

Mitín nazi en Quilmes, Buenos Aires, Argentina. 1939.

Uno de los centros neurálgicos de los nazis: Villa Ballester. Buenos Aires, Argentina. 1939.

Fascistas reunidos en Chaco, Argentina.1939.



(Fotos: "Der Trommler", Argentina / Comisión Investigadora de Actividades Antiargentinas del Congreso Nacional. Argentina. Documentos en archivo personal de Marcelo D. García)



martes, 4 de abril de 2017

Abril de 1917: Estados Unidos ingresa a la "Gran Guerra" y se convierte en potencia mundial


Soldados estadounidenses en la "Gran Guerra".


Estados Unidos entró hace un siglo en la Primera Guerra Mundial, lo que lo convirtió en una potencia mundial mientras las naciones europeas quedaban atrapadas en un conflicto que dejó millones de muertos y arrasó el Viejo Continente.
El 6 de abril de 1917 Estados Unidos puso su poderosa industria y su numerosa mano de obra al servicio de la guerra contra Alemania, inclinando así la balanza del conflicto, conocido entonces como la Gran Guerra.
"La Primera Guerra Mundial fue claramente el punto de inflexión para que Estados Unidos desarrollara un nuevo papel en el mundo, marcando el comienzo de un siglo de compromiso con la promoción de la democracia", apunta Jennifer Keene, experta en la materia de la Universidad de Chapman, en California.
Desde que estalló la guerra en 1914 los estadounidenses la siguieron con atención, y en su mayoría mostraron a favor de la neutralidad.
Pero la opinión pública cambió con el hundimiento del transatlántico Lusitania en mayo de 1915. El buque británico iba de Nueva York a Liverpool, cuando un submarino alemán lo torpedeó, matando a 1.201 pasajeros, 128 de ellos estadounidenses.
"Parece inconcebible que tengamos que abstenernos de tomar medidas en este asunto, porque no nos debemos sólo a la humanidad, sino a nuestra propia dignidad", dijo entonces al diario The New York Tribune el expresidente de Estados Unidos, Teddy Roosevelt, un influyente político que estaba a favor de los aliados.


 Proaliado pero neutral.
Aunque la opinión públca se inclinaba por los aliados, la mayoría de los estadounidenses insistía en la neutralidad. El entonces secretario de Estado, Williams Jennings Bryan,
llegó a renunciar en junio de 1915, por considerar excesivamente beligerante el tono del presidente Woodrow Wilson, frente a Alemania. No obstante, miles de voluntarios estadounidense pelearon por la causa de los aliados, alistándose en las fuerzas militares francesas, británicas y canadienses.
A Roosevelt le preocupaba que la derrota de los aliados derivara en la ocupación alemana de partes de Canadá, así como de territorios que franceses y británicos tenían en el Caribe. Y consideraba que la neutralidad hacía más probable el ingreso de Alemania en el continente americano.
"Los estadounidenses tenían mucho tiempo para pensar sobre lo que querían hacer, pero no podían ponerse de acuerdo", considera Michael Neiberg, del Army War College de Estados Unidos. Wilson, quien luchó por mantener la neutralidad, obtuvo la reelección en noviembre de 1916 con el lema: "Él nos mantuvo fuera de la guerra".

Woodrow Wilson.


Un telegrama, submarinos y revolución.
A principios de 1917, tres acontecimientos motivaron un cambio. El 16 de enero el secretario de Relaciones Exteriores de Alemania, Arthur Zimmermann, envió un telegrama a su embajador en México para que propusiera una alianza militar al país, que podría recuperar el territorio perdido en una guerra con Estados Unidos y recibiría oro y armas alemanas.
Pero la inteligencia británica interceptó el mensaje y se lo entregó a Washington. Su publicación escandalizó a los estadounidenses. Por otro lado, el 1 de febrero Alemania reanudó la guerra submarina, hundiendo buques mercantes en aguas internacionales. Los alemanes consideraban que si lograban hundir suficientes barcos, podrían provocar escasez y hambruna en Inglaterra e inclinar la guerra a su favor. En los días siguientes hundieron tres barcos mercantes estadounidenses, lo que aumentó la indignación de los norteamericano.
Los estadounidenses "no vendrán", dijo confidencialmente a un comité parlamentario de Alemania el almirante de ese país Eduard von Capelle. "Nuestros submarinos los hundirán. Porque Estados Unidos desde el aspecto militar no significa nada".
Por último, en medio del caos y la revolución, el zar Nicolás II de Rusia abdicó el 15 de marzo y entregó el poder a un Gobierno Provisional.
"Casi todos los estadounidenses odiaban" a Nicolás. "Parecía -al menos hasta que los bolcheviques llegaron al poder en noviembre de 2017- que la guerra podría dar paso a la democracia", según Neiberg.

Arthur Zimmermann.


Seguro para la democracia.
El ataque de Alemania a los submarinos "es una guerra contra la humanidad", dijo Wilson en un discurso ante el Congreso el 2 de abril en el que pidió declarar la guerra. "El mundo debe ser un lugar seguro para la democracia", proclamó.
Pero el pequeño y poco equipado ejército de Estados Unidos no estaba preparado para la contienda, y hacía décadas que no había librado combates importantes. Entrenadores franceses y británicos se apresuraron a adiestrar a las tropas. Hacia el final de la guerra, en noviembre de 1918, se habían movilizado más de cuatro millones de estadounidenses.
El general estadounidense John Pershing aterrizó en Francia en junio de 1917 con 14.000 soldados. Lo siguió un flujo constante de inexpertos pero entusiasmados soldados.
La campaña submarina de Alemania fracasó cuando los Aliados empezaron a agrupar sus buques en convoyes custodiados por buques de guerra.
"No hay duda de que Estados Unidos hizo una contribución fundamental para la victoria", dijo Keene, "pero la victoria en la Primera Guerra Mundial fue un esfuerzo de la coalición aliada, Estados Unidos no habría ganado sin los franceses y los británicos, ni al contrario". La paz provocó un nuevo debate: ¿los intereses de Estados Unidos se protegen mejor trabajando con organizaciones internacionales o en solitario?
"Ese es un debate que todavía tenemos", señala Neiberg.

Soldado norteamericano en la Primera Guerra Mundial.



(Fuente: AFP-NA)


miércoles, 29 de marzo de 2017

El "Hotel Wassermann" en Bahía San Blas y su conexión con los nazis en Argentina

Un viejo y pintoresco hotel en medio de la nada al sur de la provincia de Buenos Aires y sus nexos con la clandestinidad nazi en la Argentina de los años '30.

El viejo "Hotel Wassermann" en Bahía San Blas, fotografiado por el agente nazi Wilhelm Engeland.



En 1881, un tal señor Galván, dueño de grandes extensiones de tierra, vendió a Eduardo Mulhall cuatro fracciones de campo de la Bahía San Blas, una pequeña localidad ubicada al extremo sudoeste de la provincia de Buenos Aires, perteneciente al partido de Patagones.

Galván, fundador del diario “The Standard” de Buenos Aires, fue quien comenzó a levantar el casco de la estancia que, posteriormente, pasó a manos de Don Bruno Wassermann, quién comenzó a darle la fisonomía que hoy tiene realizando la plantación de eucaliptos mas frondosa de Bahía San Blas; uniendo también la isla con el continente por medio del primer puente, el que ostenta en uno de sus pilares de ingreso una placa de bronce que dice "puerto Wassermann 1928".

La historia de los Wassermann en Bahía San Blas es digna de elogiar, ya que fueron verdaderos precursores en grandes negocios que dieron cierta prosperidad a la zona, un lugar al que también llegaban agentes nazis, dada la conexión con importantes e influyentes familias de orígen alemán (que eran de hecho, también funcionales a los planes que luego tuvieron los nazis por controlar de diferentes maneras la Patagonia Argentina) y, que al mismo tiempo, se mostraban muy interesados en negocios redituables (y posteriormente también útiles para la geopolítica de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial), tal el caso de los trabajos de la empresa Titanit S.A. (de los Wassermann), que extraía diferentes tipos de minerales que las corrientes marinas, procedentes de las islas Malvinas, depositaban en las playas cercanas.


Nazis en el sur de la provincia de Buenos Aires, circa 1939. 
Banderas celestes y blancas, junto a la enseña con la esvástica.


Hasta allí, a ese alejado paraje sureño de la provincia de Buenos Aires, había llegado el agente nazi Wilhelm Engeland, uno de los tantos seguidos de cerca por la Comisión Investigadora de Actividades Antiargentinas en el Congreso Nacional desde el año 1941.

La foto que encabeza este artículo, fue justamente tomada por el nazi Engeland promediando los años '30 en la Bahía San Blas, concretamente a las puertas del viejo "Hotel Wassermann", en una de sus primeras misiones en el sur argentino en busca de preciados contactos y materiales que luego serían muy útiles para los nazis en la guerra.

Marcelo D. García
Historias Lado B


Documetos fotográficos: Comisión Investigadora de Actividades Antiargentinas del Congreso Nacional. Argentina. En archivo personal del autor.


jueves, 9 de marzo de 2017

El aventurero alemán Günther Plüschow y su mirada sobre la Argentina de 1928

En 1928 Günther Plüschow llegó a la Argentina y describió la increíble riqueza y el lugar privilegiado que ocupaba por entonces el país en el concierto mundial de las Naciones. Leer lo que pensaba y comprobar la triste realidad que hoy nos toca vivir, hiela la sangre, hasta los límites mismos del terror. ¿Golpes militares, fraude, populismo demagógico, corrupción, terrorismo del Estado y del otro? ¿quién sabe dónde se dio el mal paso? 
Esta es una pequeña pintura que muestra la caída de la Argentina desde lo más alto hasta el fondo del tacho en apenas 89 años.

Por MARCELO D. GARCÍA / HISTORIAS LADO B


Günther Plüschow en la Patagonia de Argentina, 1928.


Nacido en Münich en 1886, Günther Plüschow fue un aventurero alemán pintoresco e incansable que cursó sus estudios en Roma, en Mecklemburgo y, luego, en los colegios navales de Hamburgo de donde egresó como Oficial Naval en 1912, momento preciso en que se vio irrefrenablemente atraído por la primitiva (y ciertamente peligrosa) aviación militar.
Durante la Primera Guerra Mundial, sirvió a su Patria como solitario piloto de combate en la remota colonia alemana de Tsingtao (en China), lugar del que debió huír, comenzando un penoso derrotero que, luego de unos años, le permitió regresar a su querida y vencida Alemania.

Plüschow dejó registradas todas y cada una de sus experiencias en detallados diarios personales que, posteriormente, tomaron forma de libros verdaderamente atrapantes, haciendo gala de una asombrosa capacidad de descipción sin igual.
Así las cosas, recordando día y noche las inconmensurables bellezas del sur argentino que descubrió durante uno de sus primeros viajes de instrucción naval, en 1925 supo que su destino estaba ligado de manera inevitable al lugar que él consideraba como el más bello del mundo: la Tierra del Fuego, en el punto más austral del planeta y la Argentina.


El "Fehuerland" anclado frente al glaciar Agostini en la Patagonia, 1928.


De sus exploraciones y travesías por la inhóspita Patagonia, Plüschow dejó valioso registro en miles de notas, fotografías y fantásticas filmaciones, y hasta hizo traer desde Alemania a bordo del vapor "Planet", un moderno hidroavión biplano Heinkel al que llamaba "Silber Kondor" o "Cóndor de Plata", para captar imágenes aéreas, de un valor documental difícil de igualar.
Fue un viaje increíble que -junto a un pequeño grupo de colaboradores a bordo de la frágil goleta "Feuerland" (Tierra del Fuego)- comenzó en Alemania en noviembre de 1927; interminable travesía que (previo paso por islas africanas, Brasil y Uruguay) se vio coronada con la llegada al puerto de Buenos Aires en octubre de 1928.

De entre tantas anotaciones hechas de puño y letra por Plüschow, una en especial es digna de destacar; ya que no sólo muestra la percepción que este intrépido e instruído alemán (conocedor a pie juntillas de prácticamente medio mundo) tenía de la Argentina de entonces, sino que también expone crudamente la estrepitosa caída en espiral descendente sufrida por el país apenas unos pocos años después, situación que -a todas luces- se ha empeorado con el paso del tiempo y de la que muy difícilmente pueda llegar a escapar.


El biplano "Silber Kondor" descansa en las frías aguas patagónicas del sur argentino, 1928.


Decía Plüschow sobre la Argentina de 1928 en una de sus notas:
"Hermosísimas son sus calles y plazas, sus parques, sus extensas y encantadoras playas; interesantísima la vida elegante y el movimiento gigantesco de sus legiones de automóviles. Maravilloso también es el valor del oro en este pequeño país modelo, el único en el mundo en donde la moneda goza de un curso más elevado que el todopoderoso dólar de América del Norte".(1)

Y continuaba:
"Al fin emerge, bajo las primeras luces de la aurora, como otra visión fantástica, otro segundo y pequeño Nueva York, pero muchísimo mayor y más imponente que su hermano Montevideo: ¡Buenos Aires! La ciudad de los "aires buenos", la capital de la inmensa República Argentina, el país de las grandezas, de las bellezas y de las riquezas en masa. Aquí, en esta gran ciudad, se concentran la riqueza y la fuerza de este poderoso país con su gigantesco porvenir; también aquí el desarrollo adquirido desde la guerra y después de la guerra alcanza los límites de lo increíble.
¡Pobre Europa, con todas tus pequeñas preocupaciones y rencillas!, pienso yo para mis adentros, bien a pesar mío". (2)

¿Hará falta agregar algo más para darse cuenta de la lastimosa debacle en la que, poco después de la visita de Plüschow, comenzó a verse sumida la vapuleada Argentina? ¿Habrá algún modo más claro de verlo?
Sometimiento a intereses foráneos, golpes militares, fraude "patriótico" electoral, populismo fascista y demagógico, corrupción estatal, terrorismo de Esatdo y del otro e incluso gobiernos anti democráticos surgidos del inadverido y cómplice voto popular, marcarían en adelante el peligroso camino tomado por la Argentina para que ya nada volviera a ser igual.


Günther Plüschow, vale mencionarlo, fue uno de los bravos pioneros alemanes que (como Wilhelm Canaris, llegado en 1915 y la delegación de intrépidos aviadores que visitaron el país en 1934, entre quienes estaba la legendaria piloto Hanna Reitsch), fue de gran utilidad para que la futura Alemania nazi de Adolf Hitler tuviera perfectamente identificados los mejores lugares en el sur argentino para el posterior establecimiento de fuertes intereses germanos en esa auténtica "tierra de nadie", como así también las zonas más propicias para la instalación de bases clandestinas de reabastecimiento de U-Boots durante la Segunda Guerra Mundial.

El 28 de octubre de 1931, Günther Plüschow encontró la muerte sobrevolando el brazo "Rico" en el Lago Argentino, muy cerca del glaciar Perito Moreno en la provincia argentina de Santa Cruz.
Actualmente, un monolito recuerda, allí mismo, el imborrable paso de este alemán conocedor del mundo entero que pudo admirar la gloria (ya perdida) de este bendito país.



Marcelo D. García
Historias Lado B



Referencia:
(1) "Sobre la Tierra del Fuego" - Günther Plüschow - Süd Pol - Argentina - 2008.
(2) Ibídem.

viernes, 17 de febrero de 2017

Cuidar la tumba de Richard Seaman ¿la última órden de Hitler que aún se sigue cumpliendo?

Richard "Dick" Seaman, piloto británico de competición del equipo Mercedes-Benz de los años '30, murió tras un impresionante accidente el 25 de Junio de 1939. Desde hace décadas ya no quedan familiares, parientes o amigos que lo hayan conocido, sin embargo su tumba es pacientemente cuidada. ¿Quién se encarga de hacerlo y por qué? La leyenda cuenta que se trata de la última órden de las dadas por Adolf Hitler que aún se sigue cumpliendo. ¿Era Seaman un "agente" que ayudaría al Führer a mantener la paz con Gran Bretaña?
Entre mito y realidad, las respuestas a continuación.


La tumba -muy cuidada- de Richard Seaman en el cementerio de Putney Vale, Londres, Inglaterra.


Es una sencilla lápida en el cementerio de Putney Vale, en Londres, sin embargo, pese al tiempo transcurrido y a no quedar familiares directos con vida, la tumba sigue extrañamente cuidada.
Es el lugar de reposo de los restos de Richard John Beattie Seaman.

“Dick”, tal el apodo con el que se lo conocía, pertenecía a una familia adinerada y desde su niñez el fenomenal Daimler familiar logró captar todo su interés.
Los coches eran su pasión y lo serían durante toda su vida. Si bien sus padres no eran partidarios de alimentar dicho interés, en 1934, a sus 21 años de edad, dejó sus estudios en Cambridge para dedicarse de pleno a las carreras.

En 1937, un telegrama lo cambió todo.
Era de Mercedes-Benz, citando a Seaman para la tradicional competencia del mes de Noviembre en el peligroso y bellísimo circuíto de Nürburgring, el “Infierno Verde” alemán, con miras a encontrar jóvenes talentos para el equipo junior de la marca de Stuttgart.


Richard "Dick" Seaman al volante de su Mercedes-Benz en el Nürburgring.


La madre de Dick se opuso a que su hijo pilotara una máquina que, en definitiva, representaba al nazismo; pero pese a las connotaciones políticas y tras meditarlo largamente, Seaman decidió hacerlo, pensando que pilotar para Mercedes no era cosa de todos los días. 

Se fue a Alemania y entre los treinta pilotos llamados a los test impresionó de manera especial a Alfred Neubauer, director de carreras de la marca de la estrella, quien lo eligió para el equipo para hacer dupla junto al alemán Christian Kautz. 
El contrato provisional se firmó en diciembre, a la espera de la aprobación personal de Adolf Hitler, que la concedió. 
El plan del Führer era simple: demostrarle a los ingleses las “virtudes” de la tecnología del III Reich y, de paso, tratar de generar un acercamiento con los británicos para evitar tenerlos en el bando contrario en una futura guerra mundial. Dicho, de otro modo: propaganda.

Arriba: Seaman en un podio en la Alemania nazi. Abajo: Hitler encantado con el poderío del Mercedes.


Los resultados deportivos de Seaman fueron más que aceptables al volante del legendario Mercedes W125, siendo la mejor actuación la de la Copa Vanderbilt, en Nueva York, al conseguir el segundo puesto tras el Auto Union de Bernd Rosemeyer.

Pese a ser extranjero, “Der Engländer” (como también lo llamaban los alemanes) era uno más de la familia Mercedes, y tanto fue así que decidió establecer su residencia en la Alemania nazi.

En 1938 conoció a Erika Popp, hija del presidente de BMW y el flechazo fue mutuo e instantáneo; tras lo cual recibió la noticia de que en Julio tomaría parte en el Grand Prix de Alemania, la carrera más importante del año para su equipo.

Allí estaba, en su Mercedes W154 marcado con el número 16, recorriendo las curvas del archiconocido circuito de Nürburgring, templando su ímpetu y su afán por sobresalir para no cometer un error que pudiera hacerle caer en desgracia. Pero a la vez, exprimiendo la oportunidad, tratando de demostrar que estaba sobradamente capacitado para competir a primer nivel.

Seaman se convirtió de inmediato en símbolo de la casa Mercedes-Benz y sus Flechas de Plata de competición. Los primeros meses de 1939 -sin embargo-  fueron de dudas, de disgusto con el cariz que estaban tomando las decisiones políticas, y aunque no apreciaba casi nada a Hitler, este sí que lo hacía, hasta el punto de que Seaman fue pieza fundamental en un documental sobre las flechas de plata (Mercedes y Auto Union) que el régimen filmó para su propaganda.


Arriba: el fatídico accidente de Seaman. Abajo: funeral de Seaman, con Alfred Neubauer (segundo desde la izquierda) hablando con diplomáticos británicos. Hitler envió una corona de flores a su nombre.


Y finalmente llegó el primer Grand Prix valedero para el campeonato, el de Bélgica en el circuito de Spa, a celebrarse el 25 de Junio. Spa era peligroso, muy rápido, rodeado de árboles pegados a la pista; aunque sin embargo la ambición de “Dick” no se fijaba en esas cosas.
Al llegar al final de la vuelta 22, en la rápida curva previa a La Source, perdió el control del coche y fue a parar a un árbol en la parte derecha, que golpeó directamente a la altura de la cabina, retorciendo el chasis y dejando a Richard atrapado. El coche comenzó a arder, pero Seaman pudo ser sacado del coche por los comisarios. La noticia del accidente llegó hasta los boxes y el médico del equipo, Peter Gläser, corrió hasta esa misma curva para asistir a su piloto, ya que ambulancias no llegaron al lugar.
Erika, sin reacción bajo la lluvia, recibió –incrédula- la noticia del terrible accidente.
En el hospital de Spa, Richard despertó, le pidió perdón a Erika por no poder llevarla al cine esa tarde y explicó le a Alfred Neubauer que la culpa había sido suya por ir demasiado rápido.
Las muchas y graves quemaduras sufridas en todo su cuerpo, provocaron la muerte de Seaman apenas pasada la medianoche.

Para Mercedes, era su primera víctima mortal y para Hitler, la confirmación de que uno de sus posibles "agentes" encargado de demostrar que ingleses y alemanes podían llegar a convivir y tener éxitos de manera conjunta, se acababa de esfumar en el aire.

Dice la leyenda, aunque desde Stuttgart lo niegan, que es Mercedes-Benz quien todos los años paga un pequeño canon al cementerio de Putney Vale para que la tumba de Richard “Dick” Seaman se mantenga cuidada y con flores frescas, para que nadie olvide que allí reposa uno de los pilotos que dieron brillo a una estrella.
La misma leyenda cuenta que se trata del cumplimiento efectivo de una directiva impartida por Hitler en el preciso momento de la muerte de un piloto genial.
Es la última órden dada por el Führer que, aún hoy, se sigue cumpliendo con la más absoluta fidelidad.



Marcelo García
Historias Lado B



Fuente de consulta: https://scarfandgoggles.wordpress.com/2013/03/05/the-mystery-of-seamans-grave/

sábado, 15 de octubre de 2016

La leyenda nazi de la Casa Winter

Casa Winter, Fuerteventura, Islas Canarias.

Una casa solitara.
¿Qué llevó a un agente alemán a levantar su bello palacete en medio de la nada sobre las desoladas costas de Fuerteventura? ¿Cuál era su idea para mandar construír semejante caserón en un remoto y casi inaccesible paraje perdido de las Islas Canarias?
Los majoreros (tal como se conoce a los vecinos de la Península de Jandía, al pie del Pico de la Zarza) siempre hablaron de viejas historias de nazis, una pista para aviones disimulada en la playa, vuelos nocturnos, pasadizos secretos y la misteriosa llegada de U-Boots; sin embargo nada de eso quedó registrado en los papeles oficiales ni -mucho menos- en la cuidadosamente retocada biografía de Gustav Winter, su propietario, conocido por quienes lo frecuentaban como “Don Gustavo”.
Allí, donde el acceso es difícil y el viento azota sin miramientos ni contemplación, sigue creciendo la leyenda de la Casa Winter.

La misteriosa villa alemana en medio de la nada misma.


Levantada en 1946, era propiedad de Gustav Winter (1893-1971), un ingeniero y espía alemán ingresado a la lista negra elaborada por la Inteligencia Británica en 1945 y una de las 104 personas que vivían en España al amparo del Generalísimo Francisco Franco que a quienes les daba protección y seguridad.

El escritor Alberto Vázquez-Figueroa (autor de “Fuerteventura”, novela en que se nombra a la casa Winter en un contexto nazi), dijo alguna vez en una entrevista a “Canarias Ahora” que “a nadie se le ocurre hacer un caserón como aquel en un lugar tan perdido. Si ahora para llegar te juegas la vida, en los años '40 debía ser mucho más peligroso. Algo muy importante tenían que esconder para construir ese monstruo escondido en un sitio absolutamente inaccesible”.

Apartada y protegida: ¿para qué y de quienes?


Las leyendas.
Las leyendas son muchas, las posibilidades de que sean absolutamente ciertas también. 
Una habla sobre la llegada de submarinos alemanes, teoría que no pocos toman como un auténtico disparate pero que, sin embargo, nadie deja de considerar, ya que -según vecinos de la zona- los U-Boots tenían acceso a cuevas subterráneas desde el Océano; hipótesis verosímil teniendo en cuenta el origen volcánico de la isla y el complejo sistema de cavernas derivado de su proceso de formación. La Cueva del Viento en Tenerife, vale mencionarla, es un claro ejemplo de ello.

Vista elevada de la Casa Winter.

Otra leyenda cuenta que Gustav Winter había firmado en 1937 un contrato de arrendamiento sobre la Península de Jandía con los herederos del conde Santa Coloma con aparentes intenciones de levantar una fábrica de cemento y una planta procesadora de pescado; proyectos que pese al empeño demostrado no lograron prosperar; tras lo cual el agente alemán valló de un día para el otro todo el territorio circundante hasta entrados los años ’50. Se dice que fue el mismísimo Franco quien cedió esa zona a los alemanes y que éstos construyeron una pequeña pista de aterrizaje disimulada inteligentemente sobre la playa que aún hoy en día puede llegarse a divisar.

Otro caso es el de la vieja vagoneta Krupp (importante empresa alemana) encontrada cerca de la casa. Todavía pueden verse algunos rieles que van en dirección de la montaña, algo que no hace otra cosa más que alimentar (y sostener) la teoría sobre las intenciones de Gustav Winter de unir Cofete (al Norte) con Morro Jable (al Sur) facilitando de ese modo la navegación militar en una zona definitivamente más favorable.

La vagoneta Krupp (actualmente en el patio interno de la casa).


Otra leyenda habla de misteriosas explosiones que algunos vecinos aseguran recordar en las inmediaciones de la Casa Winter (también conocisa como Villa Winter), abonando a la idea de la posible construcción de túneles secretos; mientras que otros creen que con esas explosiones Winter quiso alcanzar Morro Jable a través de las montañas.

 Pasadizos secretos de la casa.


Finalmente, está el viaje que Don Gustavo hizo en 1937 a Berlín para recibir dinero que fue destinado a estas “obras” en Fuerteventura. La única referencia apareció en 1971 en la revista alemana “Stern”, única entrevista que Gustav Winter dio a un medio alemán en toda su vida en la cual aseguró que todo eran meras habladurías. Según esta versión, Winter llegó de Alemania con un maletín repleto de dinero perteneciente a Hermann Göring, lugarteniente de Hitler y jefe supremo de la poderosa Luftwaffe.

 Estado actual del moderno sistema de comunicaciones.

Una de las habitaciones "reservadas" en un altillo.

Vista aérea actual de la pista de aterrizaje disimulada en la arena de la playa.


Pasados los años, todo sigue siendo una curiosa leyenda, sin embargo la llegada de U-Boots a las Islas Canarias es un hecho comprobado, las conexiones de Winter con el nazismo han sido imposibles de ocultar, las habitaciones con puertas secretas y los (para entonces) modernísimos aparatos de comunicación inhalámbrica (posiblemente con la España Franquista y Berlín) sólo comparables al actual sistema de Wi-Fi siguen resultando muy difíciles de explicar.


Marcelo D. García
Historias Lado B


Fuente: https://www.escapadarural.com/blog/la-leyenda-nazi-de-la-casa-winter/

lunes, 26 de septiembre de 2016

Los Fantasmas de Historias Lado B: Nazis en el Luna Park de Buenos Aires

El 10 de abril de 1938 unos 15 mil nazis se reunieron en el estadio "Luna Park" de Buenos Aires (Argentina) celebrando el Anchluss; anexión de Austria a la Alemania de Hitler.
En un imaginario viaje en el tiempo, Historias Lado B te muestra imágenes de sus regresados fantasmas combinadas con el mismo lugar en la actualidad.


(Fotomontajes: el Luna Park en la actualidad y fotos del acto de 1938, por Marcelo D. Gracía)


Nota relacionada:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/03/buenos-aires-1938-el-mayor-acto-nazi.html